Hortus Botanicus, es un término que proviene del latín y que es conocido por todos con el nombre de jardines botánicos.
Estos jardines aparecieron durante el renacimiento y en sus principios estaban destinados al cultivo de plantas medicinales e incluso muchas de ellas destinadas al consumo humano como alimento. Su diseño se asemeja a los jardines de la edad media, principalmente por su sencillez.
Se cree que los primeros jardines botánicos fueron construidos en el siglo XIII en la zona conocida con el nombre del Al-Andalus, aunque se tiene constancia de que los primeros jardines botánicos modernos fueron creado en Italia.
Por lo general los jardines botánicos son zonas creada por instituciones privadas o públicas e incluso asociaciones con el fin de poder estudiar y analizar de cerca diferentes tipos de plantas e incluso la conservación de algunas de ellas que se encuentran en peligro de extinción o por su rareza.
Este tipo de jardines se caracterizan por ser zonas en las que se exhiben al público plantas y flores, con el fin de dar a conocer cepas de todas las partes del mundo.
Hay algunos de estos jardines que se dedican de forma exclusiva a la conservación, enseñanza, divulgación e investigación de especies muy concretas, tales como la flora típica de las zonas locales, orquídeas, cactus, especies de alta montaña, palmeras u otro tipo de árboles.
Todos los jardines botánicos cuentan con instalaciones construidas y que cuentan con los medios necesarios para la adecuada conservación de todas las especies de plantas que se encuentran en dichos recintos.
En la actualidad estos jardines son zonas de interés para todos aquellos amantes de la naturaleza, personal profesional tales como pedagogos, educadores, estudiantes de biología o ciencias naturales, etc.
Además estos recintos se han convertido en lugares inmejorables para dar largos paseos o para que muchos artistas encuentren inspiración para sus obras.






