La palabra diseño significa la realización mental del proceso de búsqueda de soluciones, sobre todo en aquellas áreas en las que es necesario contar con un cierto grado de creatividad como son la arquitectura, la ingeniería, el arte e incluso la jardinería.

A lo largo de la historia todas aquellas personas que disfrutaban de una zona ajardinada en la parte exterior de su hogar, han querido contar con un jardín a la medida de sus necesidades y gustos, contratando para ello y en medida de sus posibilidades, personas especializadas en el diseño de jardines, prueba de la cultura histórica de este tipo de servicios debemos destacar la fama mundial que han alcanzado a lo largo de los años los jardines ingleses, andalusí e incluso coloniales. Todos ellos con unas características muy bien definidas lo que permite su diferenciación con el resto y sobre todo decorados con las plantas y flores típicas de las zonas geográficas en las que se encuentran.

Con el paso de los años el diseño de jardines ha ido evolucionando, adaptándose a las necesidades de la sociedad e incluyendo entre sus herramientas y utensilios, productos que redujese en tiempo de diseño de las instalaciones, como por ejemplo es la posibilidad que existe hoy en día de realizar el diseño a través de una herramienta informática que permite ver los resultados finales en 3D, lo que facilita en gran medida el trabajo y permite proporcionar a los clientes el resultado final incluso antes de que este haya dado comienzo para así poder ajustarse al máximo a sus gustos y realizar cambios si fuesen necesarios.

A la hora de diseñar un jardín hay que tener en cuenta aspectos como la situación geográfica del jardín, las características ambientales del mismo, el tipo de planta más adecuada en función del terreno, si se quiere colocar una zona con muebles, la iluminación y la distribución de esta, etc.